Todo comenzó años atrás, cuando dos chicas costarricenses soñaban con hacer el bikini perfecto para las mujeres que amamos las olas, el sol y la brisa marina en nuestra piel.

Como surfeadoras apasionadas y mujeres activas, nos hemos centrado en el deseo de crear vestidos de baño que se adapten a nuestros cuerpos y al estilo de vida dictado por las playas tropicales que amamos, para poder surfear cómodamente, sintiéndonos seguras con diseños que nos favorezcan a todas.

Al poco tiempo, gracias a nuestra visión compartida y a miles de mujeres amantes del océano alrededor del mundo, nuestro sueño se hizo realidad.

Nuestra historia de crear el bikini perfecto se lee como un cuento de aventuras épicas. Dkoko no sólo ha crecido y madurado como marca a través de los años, también hemos sido bendecidas personalmente con profundas transformaciones de vida, como parte de este viaje intencional.

Gracias a Dkoko hemos viajado a tierras paradisiacas, surfeado olas hasta más no poder, hemos cruzado fronteras buscando producir de manera socialmente responsable, hemos vivido en diferentes países, hecho amigos de distintas culturas y reído hasta llorar. Hemos encontrado el amor en continentes separados, construido hogares y creado familias en este proceso de manifestar nuestros sueños en realidad.

Las diseñadoras de Dkoko en Costa Rica y en nuestro taller en Nicaragua

Como cualquier cuento de aventuras épicas, nuestro viaje también ha sido marcado con muchos desafíos imprevistos que nos han llevado a aprender y mejorar. Superar lecciones difíciles y celebrar nuestros logros más importantes es el viento en nuestras velas, lo que nos permite seguir haciendo lo que amamos con orgullo, ahora con más fuerza que nunca. La pasión de nuestros primeros años sigue brillando en nuestros corazones, mientras integramos las experiencias vividas en más de una década de Dkoko y contando…

Somos dos mujeres costarricenses bendecidas al nacer por vivir en un país tropical que continúa inspirándonos y es un gozo absoluto compartir esta inspiración con el mundo a través de nuestra marca. Los diseños de Dkoko no sólo son productos que usas, son creaciones de magia que transportan a las mujeres en un mundo de empoderamiento femenino, donde nos sentimos libres para mezclar nuestra piel con el mar, viviendo activamente enamoradas de la naturaleza.

En Dkoko, creemos en hacer negocios de una manera diferente. Nuestra ganancia va más allá de la eficiencia y la utilidad, estamos comprometidas en apoyar el bienestar social a lo largo de nuestra cadena de suministros y a disminuir nuestro impacto ambiental.

Dkoko se enorgullece de hacer una diferencia en el mundo elaborando a mano nuestros productos localmente en nuestro propio taller de costura, apoyando familias en Masaya, Nicaragua. Todos los empleados Dkoko reciben múltiples beneficios, que incluyen seguro social, dos días de descanso por semana, un mes de vacaciones pagadas al año y doble salario en el mes de diciembre.

Debido a que amamos nuestro planeta, Dkoko se esfuerza por ofrecer diseños de alta calidad que perduren a través de los años como una alternativa sostenible del “fast-fashion”.

En Dkoko somos dos mujeres emprendedoras apasionadas por vivir cada día con mayor inspiración, ayudando a que nuestro negocio crezca de una manera que nos beneficie a todos.

Gracias por ser parte de la comunidad Dkoko, compartir nuestra visión apoyándonos para hacer de este sueño una realidad viva para mujeres activas y enamoradas del mar como nosotras.

Te invitamos a descubrir los últimos diseños de Dkoko y a agregarle tu propio brillo a la luz compartida de este sueño floreciente.

Un poco acerca de nosotras

Diseñadora de Dkoko Veronica Wessel

Veronica Wessel

El estilo de vida de surf siempre ha sido parte de mi historia personal.  Somos 5 hermanos y crecí viendo a mi hermano mayor surfear con sus amigos y viajando a distintas playas alrededor de nuestro paradisiaco país, Costa Rica. Cuando era niña, pasaba horas soñando despierta, imaginando como sería vivir en la playa, surfear bajo el sol tropical y divertirme sin miedo en las olas.

Una década después, la vida me bendijo con una oportunidad mágica: mudarme de la ciudad San José a una de las playas con mejores olas de la costa pacífica, donde mi propio viaje de surf comenzó a tomar forma y por ende, la visión de crear Dkoko. 

Antes de crear Dkoko siempre estaba incómoda surfeando debido a mis bikinis, los cuales eran o muy apretados, o me aplastaban el trasero o se me caían con la fuerza de las olas. Para aquel entonces estaba apenas comenzando a desarrollarse la cultura del surf femenino en nuestro país. Fue cuando Michelle y yo descubrimos la oportunidad de combinar nuestros talentos y crear bikinis de surf para chicas como nosotras, que necesitábamos trajes que fueran funcionales en el mar, pero con estilo femenino y a la vanguardia.

Para ese entonces, éramos dos amigas surfeadoras con la misma visión y dirección… ahora, diez años después, todo esto ha sido un viaje increíble.

Dkoko es una expresión del amor que le tengo a las olas y la importante conexión que comparto con la naturaleza, pasiones que conjugo viviendo en una finca frente al mar con mi esposo, donde despertamos cada mañana con el sonido de la jungla y el océano, pasando nuestros días cuidando los animales y montando a caballo al atardecer, es por eso me que siento bendecida al vivir está vida que solo pude soñar de niña.

Mi espíritu aventurero me llevó a visitar lugares únicos alrededor del mundo, donde consigo inspiración en esas tierras y esas olas que atraen mi curiosidad viajera para desarrollar en Dkoko. Honestamente, no podría estar mas feliz al transmitir esta energía inspirada en la naturaleza y el mar, que expreso a través de los diseños de bikinis y ropa que creamos para chicas surfeadoras y amantes de la playa como vos y como yo. Cada día Dkoko es mi sueño hecho realidad.

Diseñadora de Dkoko Michelle Rodriguez

Michelle Rodriguez

Empecé a amar el mar y la naturaleza desde que era una niña. Mi madre me llevaba desde nuestra casa en las montañas hasta las cálidas playas de Costa Rica, donde pasaba mis vacaciones inmersa en múltiples aventuras, jugando por horas bajo el sol, cautivada entre arena, agua tibia y la exuberante selva tropical que definieron mi corazón salvaje y espíritu aventurero.

Persiguiendo mi amor por el mar, me mude a Playa Hermosa cuando tenía 21 años, donde mi vida cambió al aprender a surfear.

Cuando no pude encontrar vestidos de baño apropiados para surfear, comencé estas conversaciones con Verónica acerca de crear nuestros propios bikinis resistentes al poder de las olas. Para ese entonces, estaba estudiando Diseño de Modas, así que puse mi pasión a trabajar haciendo mi proyecto de graduación en este nuevo proyecto: bikinis de surf.

Cuando Verónica y yo desarrollamos el negocio juntas, Dkoko nació de nuestro deseo de crear una marca funcional de moda que permitiera a las mujeres mezclar y combinar tamaños y diseños, honrando al belleza en nuestros cuerpos diferentes y enfoques únicos de estilo.

Gracias a Dkoko he vivido increíbles aventuras en la constante búsqueda de innovación y vanguardia, honrando mi visión como diseñadora y mi vigor de emprendedora. Esto, me llevó a mudarme a Nicaragua en el 2016 para abrir nuestro propio taller de costura, donde capacité a artesanos locales que pudieran desarrollar nuestros diseños con la pasión y calidad por la que Dkoko es conocida.

No solo me enamoré de Nicaragua y sus olas perfectas, también conocí al hombre de mis sueños, un australiano que vivía y surfeaba allí en ese momento, en nuestro hogar lejos de casa. A medida que el resto se convierte en historia, me convertí en madre y comenzamos nuestra propia familia de tres. Actualmente tenemos la bendición de vivir entre Costa Rica y Australia. Gracias a la tecnología he logrado continuar vertiendo mi trabajo con corazón y alma en Dkoko, mientras soy madre a tiempo completo.

Vivo enamorada de la selva y el bosque tropical. Este es mi lugar mágico que visito constantemente en búsqueda de inspiración. Donde quiera que mi viaje me lleve a través de las tierras y mares que me llaman, mis diseños siempre tienen la sinergía vital de la jungla costarricense que besa el mar y vive dentro de mí.